Pedro y Yasmin

Desde que llegamos de Madrid hace algo más de un año, encontramos en ÁBACO un lugar maravilloso que nos abrió las puertas desde el primer día. Allí, vimos a nuestro hijo mayor de cinco años crecer feliz, rodeado de cariño y alegría y apoyado por un gran equipo de educadores. En ÁBACO, todos los niños dan lo mejor de sí mismos porque son impulsados a aprender jugando y de manera constructiva en todas las áreas esenciales para su desarrollo. Gracias a ÁBACO, Diego pudo dar el paso siguiente y entrar a un excelente colegio donde hoy es feliz y seguro de sí mismo.  

 

Ahora Gabriel, nuestro segundo hijo de dos años y medio acaba de empezar. Gabriel, que ya conocía bien el cole, entró como si fuera su casa y necesitó de poca adaptación. Tanta seguridad y dicha fueron resultado del cariño y amabilidad que encontraba cada vez que iba a recoger a su hermano mayor. 

Para nosotros, ÁBACO es el lugar ideal para que los niños den los primeros pasos en su desarrollo. Y a todos los papás que quieran niños felices que florezcan para convertirse en personitas geniales e independientes, les recomendamos a ÁBACO.  Falta resaltar las estupendas instalaciones de la nueva sede; como dijo Diego un día -Es el ÁBACO más lindo que he visto!!!