Claudia

Mamá de Tomás y Pablo (de 3 años y 1 año), viví 15 años en Nueva York y regresé a Bogotá con mi esposo en el 2011.

Mi hijo Tomás lleva 6 meses en ÁBACO y además de verlo mejorar en todas las áreas más importantes, como atención y motricidad fina, ÁBACO le ha dado confianza y muchos amigos nuevos.  ÁBACO entiende a Tomás y celebra el individuo que es – sus profesoras se han tomado el tiempo de conocerlo de una manera profunda, donde logran sacarle todo lo mejor.  Me parece importante que en ÁBACO se le hace seguimiento a cada niño según sus necesidades.  Esta experiencia ha sido una maravilla para toda nuestra familia y estaré matriculando a mi chiquito, Pablo, en ÁBACO el próximo año!